Abogados de Familia en Posadas, Abogados Familia: PROCESO CORRECCIONAL-HOMICIDIO CULPOSO-CONDENA DE EFECTIVO CUMPLIMIENTO

PROCESO CORRECCIONAL-HOMICIDIO CULPOSO-CONDENA DE EFECTIVO CUMPLIMIENTO

PROCESO CORRECCIONAL-HOMICIDIO CULPOSO-CONDENA DE EFECTIVO CUMPLIMIENTO


Texto
El Juzgado Correccional aplicó al imputado por homicidio culposo una pena de dos años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, y una inhabilitación especial de ocho años para conducir cualquier tipo de vehículos automotores (arts. 84 segundo párrafo, segundo supuesto; 45, 40, 41 y cctes. del CP y arts. 407, 409 apartado tercero y correlativos del CPP).
Contra el decisorio aludido, comparece el de asistente técnico del imputado G. e interpone recurso de casación.
La pretensión recursiva se dirige a cuestionar la errónea aplicación de las normas previstas en los arts. 40 y 41 C.P. para individualizar judicialmente la pena (art. 454 inc. 3º C.P.P.).
Dice el defensor que debieron tenerse en cuenta las circunstancias que rodearon al accidente, reconociendo que si bien existió una imprudencia y una falta al deber de cuidado, a su modo de ver, las mismas no fueron de una magnitud extrema que permitan observar una peligrosidad en la velocidad del encartado.
Reitera que si la víctima hubiese usado casco en su cabeza, las reglas de la experiencia demuestran que el resultado hubiese sido otro.
En primer término, corresponde destacar aquí, que no está
en duda la velocidad en la que se conducía el imputado (constatada mediante Dictamen Pericial Accidentológico, aunque se ha logrado comprobar sólo la velocidad mínima (22,55 km/h) en la que se trasladaba).
Lo que el tribunal a quo consideró como alto grado de imprudencia e inobservancia reglamentaria atribuidos a G. está dado por la conducción de una motocicleta en estado de ebriedad avanzada (1,20 gr/l - embriaguez), siendo éste el factor determinante, reitero, el que propició que perdiera el control de dicho vehículo y se cruzara de carril embistiendo consecuentemente al menor, produciendo de inmediato su deceso, ya que el menor llegó sin vida al hospital.
En esta dirección, también corresponde poner de resalto, que la estrategia defensiva afirmando que si el menor hubiese usado casco para andar en su bici el desenlace hubiese sido otro, implica un razonamiento que no se sustenta con las constancias obrantes en la causa.
Digo ello, puesto que conforme a lo constatado en el Informe
Técnico Médico (en donde se establece que el menor ingresó sin vida al hospital, con fractura de vértebras cervicales: descerebración) no se advierte cuál hubiese sido la incidencia del uso o no del casco, ya que el impacto le fracturó las vértebras cervicales.
Desde esta óptica, considero que no se debe perder el eje, ya que no es al menor víctima a quién se ha juzgado, sino al imputado. Y es justamente aquí, a donde cabe detenerse.
En efecto, ha quedado comprobado que el accidente era perfectamente evitable, puesto que atento a lo analizado supra, la causa principal del mismo ha sido la pérdida del control de la motocicleta que manejaba G. por encontrarse éste alcoholizado, ya que se ha logrado constatar mediante material probatorio debidamente incorporado a debate, que la iluminación en el lugar de los hechos era buena y las condiciones de visibilidad eran óptimas y que la ruta se encontraba asfaltada, en regular estado.
Desde otro ángulo, también se ha logrado constatar que el
imputado no usaba casco, que la motocicleta circulaba en una ruta provincial sin chapa patente, con la rueda trasera lisa, sin espejos retrovisores (Informe Técnico Mecánico).
Por último, corresponde también reiterar que el tribunal no solo consideró como agravante la conducta precedente, en cuanto G. ingirió bebidas alcohólicas en un ámbito de diversión compartiendo un asado, sabiendo que posteriormente debía conducir su motovehículo (por una ruta provincial); sino también, su postura de negación de responsabilidad en el sentido de pretender en todo momento adjudicar, sin fundamento comprobable alguno -como se dijo-, aquella al menor víctima.
En este orden de ideas, considero también que se debió ponderar como circunstancia agravante la actitud asumida por el acusado con posterioridad a la comisión del hecho.
Lo dicho encuentra sustento en lo manifestado por la progenitora del menor en debate cuando textualmente refirió ".Ahora recién conozco a G., nunca fue él ni nadie de su familia a pedirme disculpas, ni a ofrecerme ayuda o a preguntarme como estaba.
Nunca nadie me ayudó con nada de dinero desde el accidente hasta el día de hoy" (destáquese, que transcurrieron casi cinco años desde la fecha del accidente).
Por ello corresponde rechazar el recurso de casación interpuesto.
Fuente : OFICIAL
CORTE DE JUSTICIA. SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA, CATAMARCA. [Sumarios relacionados] [Traer Fallo Completo]
(Luis Raúl Cippitelli José Ricardo Cáceres Amelia Sesto de Leiva)
Gutiérrez, Mario Martín s/ Recurso de Casación interpuesto por el Dr. Víctor M. Pinto en contra de Sentencia Nº 80/12, de Expte. Nº 001/07 - Gutiérrez, Mario Martín - Homicidio Culposo - Santa María
CASACION del 28 de Febrero de 2013